Zara

Nací el 29 de enero de 1976, en pleno proceso de transición democrática en España; época de cambios e ilusiones nuevas.

Desde que era muy niña, estuve muy en contacto con la psicología y el trabajo en salud mental. Mi madre trabajaba en el antiguo Hospital Provincial Psiquiátrico de Huelva junto a otras personas de nuestro entorno familiar y social más cercano (psiquiatras, psicoterapeutas, enfermeras y trabajadores sociales). Todos y todas ellas fueron en aquella época de transición de finales de los años 70, los precursores desde Huelva de la Reforma Psiquiátrica en España, con la que se apostaba claramente por la humanización y el buen trato a las personas que atravesaban por momentos delicados en su vida o tenían problemas y enfermedades mentales de diferente gravedad.

Recuerdo como desde entonces me encantaba que mi padre me llevase a recoger a mi madre al trabajo, o directamente acompañarla algunos días en los que yo no tenía escuela infantil. Uno de los recuerdos más nítidos que poseo de aquella época era el de desayunar en la cafetería del hospital donde se mezclaban los pacientes y el personal sanitario. También recuerdo pasear y jugar por las zonas ajardinadas del edificio e incluso acompañar a mi tía en la coordinación de las primeras sesiones terapéuticas grupales que se empezaron a hacer en aquella época y en las que participaban psiquiatras, psicólogas, enfermeras, trabajadores sociales y pacientes. Todo el mundo tenía voz en aquellas reuniones en forma de círculo.

Se puede decir que ya con 4 ó 5 añitos desarrollé una empatía y habilidad de conexión tempranas hacia las personas que padecían problemas psíquicos y enfermedades mentales. Observaba como los médicos y el resto del personal sanitario de ese hospital trabajaban con los pacientes de una forma cercana, amable, humana y respetuosa hacia sus necesidades y deseos. En mi casa era también habitual conversar sobre salud mental, psicología y ¨nueva psiquiatría¨.

Yo era muy pequeña, pero podía apreciar y aprender de la ilusión y vocación de aquellos y aquellas profesionales jóvenes que desarrollaban su trabajo de forma diferente a cómo se había hecho hasta entonces en los antiguos manicomios de la dictadura franquista. Aquellos equipos de profesionales en salud mental eran, sin duda, un reflejo más de los nuevos aires de libertad, intelectualidad, creatividad y solidaridad que la transición y la llegada de la democracia trajeron a nuestro país.

Fui una niña curiosa, creativa y entusiasta. Siempre jugando, bailando, cantando y en compañía de otros niños, niñas, amigos y familiares.

Más adelante, ya en la adolescencia, empecé a mostrar interés por la lectura de libros de psicología y psiquiatría; y cuando llegó el momento de elegir estudios y profesión, me matriculé en la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla en la que me licencié como Psicóloga en el año 2000.

A partir de ahí no he parado de trabajar y formarme en diferentes enfoques psicoterapéuticos como Psicología Sistémica, Piscodrama y Emdr., y de trabajar para distintas organizaciones públicas y privadas en la atención a personas con trastorno mental grave, mujeres y jóvenes en situación de vulnerabilidad o personas refugiadas, entre otros colectivos.

He trabajado también como psicóloga sanitaria y psicoterapeuta en varios centros de salud. Actualmente intervengo y coordino el Centro Fleming de Psicología Sanitaria y Salud Emocional, situado en la Calle Doctor Fleming en Huelva. En mi trabajo diario, cuento con la colaboración estrecha y habitual de otras y otros psicoterapeutas, psiquiatras y profesionales de la psicología sanitaria.

Soy madre de dos hijos y me encanta pasar tiempo con familia y amigos. Entre mis aficiones destaco las artes escénicas (música, danza y cine), leer, viajar y la naturaleza.

Reseña curricular